Aedes albopictus, como los detectados en Tenerife en 2023

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), informa de que tras los trabajos exhaustivos de vigilancia entomológica puede considerarse superado el episodio y erradicado el mosquito Aedes albopictus en el municipio de Tacoronte, una vez trascurridos dieciocho meses desde la última detección de un ejemplar de este mosquito en un invernadero del municipio.

Desde 2013 Canarias dispone de un Sistema de Vigilancia Entomológica, coordinado por la Dirección General de Salud Pública en colaboración con el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y de Salud Pública de Canarias de la Universidad de La Laguna (ULL), con el objeto de detectar precozmente la posible aparición de mosquitos invasores.

El 1 de septiembre de 2023 la Consejería de Sanidad de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública, informó de que el Sistema Autonómico de Vigilancia de Canarias había detectado en un invernadero de Tacoronte tres ejemplares adultos de mosquito, que se confirmaron como pertenecientes a la especie Aedes albopictus.

Desde esta detección, se activó el protocolo específico ante estos eventos, con la participación de los técnicos del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y de Salud Pública de la ULL y del Ayuntamiento de Tacoronte.

Durante este tiempo se han realizado trabajos exhaustivos de vigilancia entomológica, incluyendo la instalación de trampas en puntos estratégicos del municipio, así como en puertos y aeropuertos del archipiélago. También se activó un programa de vigilancia de picaduras en todos los centros sanitarios de la isla y oficinas de farmacia.

En este sentido, se alertó a los profesionales sanitarios de la red asistencial sobre los riesgos a tener en cuenta en la atención al ciudadano y el modo de comunicar datos acerca del vector y su picadura. Además, de realizarse formación específica para reconocimiento precoz de síntomas de las enfermedades vectoriales asociadas.

La población del municipio también ha sido informada durante este tiempo de la importancia de comunicar la presencia de mosquitos y criaderos en sus viviendas y jardines, así como de las picaduras que pudieran producirse.

Este esfuerzo se ha mantenido durante los dieciocho meses consecutivos siguientes a la detección y se ha garantizado la situación de ausencia del vector en la zona.

Con la finalización del periodo de alerta, se procede a la reducción del número de ovitrampas en el vivero, y se cambia la periodicidad de revisión de las trampas a un muestreo cada diez días.

 

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