El cambio global y el incremento previsto de las temperaturas en Canarias y Madeira pueden favorecer la expansión de mosquitos invasores, especialmente Aedes aegypti y Aedes albopictus, vectores capaces de transmitir enfermedades como dengue, zika y chikungunya.
A estos factores se suman procesos relacionados con la globalización y los cambios en el uso del suelo, que pueden favorecer el crecimiento de las poblaciones de vectores y aumentar el riesgo de transmisión de enfermedades. La experiencia del brote de dengue registrado en Madeira en 2012 pone de manifiesto la importancia de disponer de sistemas de vigilancia y respuesta adecuados.