El Instituto de enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias de la Universidad de La Laguna organizó la tarde del miércoles 19 de octubre el seminario “COVID-19 y Microbioma”, desarrollado en el marco de Campus América, bajo la coordinación de Elizabeth Córdoba-Lanús y el director del centro, Jacob Lorenzo-Morales. Contó como ponentes con dos expertos en enfermedades respiratorias del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas (INER) de la ciudad de México, así como la propia Córdoba-Lanús, por parte de la institución anfitriona.

En la primera intervención, Ramcés Falfán Valencia, jefe del laboratorio HLA del INER y experto en Medicina Genómica de Enfermedades Respiratorias que ha estudiado la genómica en la EPOC, las enfermedades pulmonares intersticiales, el virus de Influenza y la COVID-19, abordó los aspectos genéticos en la susceptibilidad y severidad de la última de las enfermedades mencionadas, responsable de la reciente pandemia.

Comenzó con la relación de la covid-19, la coagulación y trombosis y los factores genéticos relacionados, e indicó que la patogénesis de los pacientes infectados no está clara y disertó sobre las hipótesis actuales que indican qué variaciones existen en algunos genes relacionados con trombosis y coagulación en pacientes con esta patología, según edad y género, entre otros factores. Así, mayores niveles de selectina P están asociados con trombosis y otros problemas cardiovasculares en pacientes COVID19.

Luego pasó a hablar de la tormenta de citoquinas (que son mensajeros de respuesta del sistema inmune, es decir, las defensas del organismo), estudiadas en pacientes de edad avanzada y con COVID-19. En el laboratorio de Falfan-Valencia se evaluaron seis variantes genéticas en varios genes que no se habían estudiado antes. Los resultados evidenciaron que pacientes infectados presentaban mayores niveles de algunos de los genes de estas citoquinas estudiadas y dependientes del genotipo (variante del gen) presente en el paciente infectado.

También han identificado haplotipos en polimorfismos de genes de interferón (un tipo de citoquinas) que protegen frente a la infección grave, y otros identificados como signo de mayor predisposición a la infección grave o muerte. Exploran igualmente la participación de algunos microRNAs (que actúan reguladores de genes) en esta enfermedad.

Las colaboraciones entre Instituto de la Universidad de La Laguna y el INER, ya iniciadas incluso durante la pandemia, estarán enfocados a estudiar estos marcadores genéticos y elucidar nuevos posibles biomarcadores en colaboración.

 

Diagnóstico de COVID19 en la ULL

Elizabeth Córdoba, que dirige el Laboratorio de Biomarcadores del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias de la Universidad de La Laguna, donde se desarrolla investigación básica y traslacional sobre la genómica de la EPOC, cáncer de pulmón y COVID-19, realizó una breve introducción a las técnicas de diagnóstico empleadas para el diagnóstico de SARS-CoV2, destacando entre ellos la PCR. Seguidamente, comentó el proceso de cribado realizado durante la pandemia en la comunidad universitaria, a partir de la extracción de ARN viral y detección por PCR del patógeno a partir de saliva. El proceso resultó exitoso y facilitó el proceso de recogida de muestra en el cribado de la comunidad académica, y muchos otros centros lo instauraron basándose en el de esta universidad.

Por otro habló de los avances del Instituto en la puesta a punto y validación de PCRs para la detección de variantes genéticas de SARS-COV2. Finalmente, destacó los avances y proyectos realizados junto con la Unidad de Investigación del Hospital Dr Negrín en Las Palmas de Gran Canaria, el Servicio Canario de la Salud y, dentro de CIBERINFEC (CIBER de Enfermedades infecciosas), para el empleo de ozono para la desinfección de superficies y material médico y su utilidad para eliminar el SARS-Cov2.

Participación del microbioma pulmonar en pacientes con EPOC

Finalmente, Gloria Pérez Rubio, miembro del Laboratorio HLA del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas (INER) que centra su investigación en el estudio de la susceptibilidad genética a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la adicción a la nicotina, la evaluación de mecanismos epigenéticos y del microbioma pulmonar en EPOC, inició su ponencia explicando los conceptos de Microbiota, que son comunidades de microorganismos que viven en el cuerpo de un huésped, y Microbioma, el genoma de las mismas obtenidas por técnicas de secuenciación.

Indicó que el estilo de vida y la edad influyen en el microbioma, además de contaminación ambiental y el estado inmune del paciente. Una vez analizados conceptos clave, la ponencia se enfocó al aparato respiratorio. Así, indico que un pulmón sano presenta baja densidad microbiana y alta diversidad bacteriana, mientas que en un pulmón enfermo existiría una menor diversidad microbiana y alta densidad. Además, indicó microbiomas más tipo en enfermedades tales como EPOC o el cáncer de pulmón.

Estas poblaciones de microorganismos son dinámicas y estables en un pulmón sano. Pérez Rojas indicó que la ruptura del mismo es indicativo de un pulmón enfermo. Además, destacó que puede haber relación entre ambiente inflamatorio e infección pulmonar y mortalidad.